El teletrabajo, si se planifica y gestiona con éxito, puede considerarse como una oportunidad para que una organización genere confianza y productividad entre los empleados. También se puede emplear como una iniciativa estratégica de gestión del talento que mejora la atracción, el compromiso y la retención de los empleados al tiempo que reduce los costos tanto para la empresa como para los trabajadores.

Por supuesto, hay algunos trabajos que no son propicios para el teletrabajo, como los puestos que requieren una presencia en el lugar. Pero otros son más flexibles en cuanto a ubicación, y algunos trabajos tienen elementos de ambos: requieren disponibilidad en el lugar algunos días, pero también incluyen tareas que se pueden realizar en casa, como la redacción de informes o interacciones de servicio al cliente que se realizan por correo electrónico y teléfono. Los gerentes que descartan el teletrabajo porque no todos los puestos de su departamento son favorables al teletrabajo pueden estar perdiendo los beneficios organizativos más amplios del teletrabajo.

Muchos trabajadores ven el teletrabajo como una ventaja laboral, y más de la mitad busca el arreglo como una forma de mejorar el equilibrio entre el trabajo y la vida. Las personas eligen trabajar de forma remota para evitar los desplazamientos diarios, reducir las distracciones en el lugar de trabajo y cumplir con las responsabilidades de cuidado familiar.

Para crear un espacio en su hogar para el teletrabajo el primer paso es el siguiente:

  • Elija el lugar correcto:

Donde será más productivo. Si vive en un apartamento pequeño, es posible que no tenga muchas opciones, pero en una casa más grande, querrá elegir un área que no estorbe. Idealmente, querrá seleccionar un lugar que esté lejos de posibles distracciones (ya sea un televisor o todos los bocadillos) y que reciba buena luz natural.

  • Instale la iluminación adecuada.

Para reducir la fatiga visual, querrá configurar suficiente iluminación en su espacio de trabajo. Es útil elegir un lugar soleado cerca de una ventana. Si necesita complementar la iluminación del techo, considere pedir prestada una lámpara de pie o de mesa de otra habitación para crear un escritorio bien iluminado.

Si después del primer día de trabajo en su nuevo espacio sus ojos se sienten demasiado cansados, es una señal para actualizar la iluminación. Intente agregar otra fuente de luz o ajuste la posición de la iluminación actual.

  • Hacer: hacerlo lo más ergonómico posible.

Si trabajar desde casa de repente le sorprendió, es posible que no tenga una silla de oficina ergonómica, pero aún puede encontrar la siguiente mejor solución. Compre en su casa para tratar de combinar una silla y una mesa u otra superficie que le permita trabajar en su computadora o computadora portátil sin encorvarse. Una silla que sea cómoda pero que brinde respaldo es ideal. Un cojín o una manta drapeada pueden ayudar con el factor de comodidad.

  • Hacer: conectarse.

Asegúrese de que su espacio de trabajo esté convenientemente ubicado cerca de una toma de corriente o busque un cable de extensión de enchufes múltiples para que pueda enchufar todo lo que necesita (computadora, teléfono, impresora) al mismo tiempo.

Si va a realizar muchas videollamadas, pruebe una llamada simulada en su nuevo espacio de trabajo para ver cómo se ve. Una pared sencilla que no distraiga demasiado es un buen telón de fondo, y la iluminación adecuada (ver arriba) mejorará la calidad del video. Mientras lo hace, pruebe la señal WiFi en esa área de la casa para asegurarse de que sea fuerte.

  • Olvidar decorarlo.

Claro, esto puede ser solo una solución temporal, pero agregar un poco de personalidad a su área de trabajo hará que sea un lugar más agradable para pasar el tiempo. Saque una planta de interior de otra habitación o tome prestada una obra de arte favorita de otro espacio.

¿Tratando de crear vibraciones tranquilas? Agregue un difusor de aroma terapia a su escritorio o intente tocar música suave que no distraiga; aproveche esos beneficios del trabajo desde casa.