Las ventanas PVC no comparten estas características con la mayoría de materiales: aunque generan CO2 sus niveles no son tan altos como los el aluminio, y es reciclable como cualquier termoplástico en el mercado, por lo que es una opción mucho más amistosa con el ambiente que los demás materiales que se usan normalmente.

Las ventanas PVC dan cáncer pulmonar o hepático

Este también es en parte mito, en parte realidad por una sencilla razón: el PVC es peligroso para sus fabricadores, no para quién lo compra.

Durante el proceso de hacer el PVC los gases y sustancias que libera al ser sometido al calor pueden generarles un cáncer hepático a los trabajadores de las empresas donde se fabrica a largo plazo. Este cáncer puede ser hepático (afectando al hígado con tumores) o pulmonar y puede ser realmente serio.

Este peligro no afectará de ningún modo a los compradores, pues no inhalarán ni estarán cerca de dichos gases tóxicos.

En la actualidad este material se trabaja siguiendo formulas reguladas por los controles de seguridad empresarial, lo cual garantiza la seguridad de los trabajadores en nuestra era para que el PVC pueda seguir siendo un material limpio y seguro tanto en su fabricación como en su adquisición,

Las ventanas PVC son inflamables

El plástico normalmente resulta un material muy inflamable, por lo que no sería descabellado decir que las ventanas PVC pueden coger fuego muy fácilmente.

Esto es completamente falso.

Gracias a su proceso y a sus propiedades químicas estas ventanas son aislantes fantásticos que no absorben las variaciones en las temperaturas, así que la posibilidad de que se puedan quemar es muy baja.

Las ventanas PVC son feas y tediosas

Si existiera un solo modelo o un solo color se entendería este argumento, pero hay una gran variedad de diseños y texturas que puedes elegir para personalizar tus ventanas PVC y darles todo el estilo que así desees.

Es cuestión de tener el dinero y la creatividad para hacer algo bonito a base del PVC.